Fue mía una noche. Llegó de repente,
y huyó como el viento, repentinamente.
Alumna curiosa que aprendió el placer,
fue mía una noche. No la he vuelto a ver.
Fue la noche sola de una sola estrella.
Si miro las nubes, después pienso en ella.
Mi amor no la busca; mi amor no la llama;
la flor desprendida no vuelve a la rama,
y las ilusiones son como un espejo
que cuando se empaña pierde su reflejo.
Fue mía una noche, locamente mía:
me quema los labios su sed todavía.
Bella como pocas, nunca fue más bella
que soñando el sueño de la noche aquella.
Su amor de una noche sigue siendo mío:
la corriente pasa, pero queda el río;
y si ella es la estrella de una noche sola,
yo he sido en su playa la primera ola.
Amor de una noche que ignoró el hastío.
Somos las distantes orillas de un río,
entre las que cruza la corriente clara,
y el agua las une, pero las separa.
Amor de una noche: si vuelves un día,
ya no he de sentirte tan loca y tan mía.
Más que la tortura de una herida abierta,
mi amor ama el viento que cierra una puerta.
El amor florece tierra movediza,
y es ley de la llama trocarse en cenizas.
El amor que vuelve, siempre vuelve en vano,
así como un ciego que tiende la mano.
Amor de una noche sin amanecer:
¡acaso prefiero no volverte a ver!
Registrado: Mar 19, 2007 Mensajes: 3335 Ubicación: En un país gris y frio.
Publicado: Jue May 10, 2007 2:41 pmAsunto:
Paxarin, los dos temas son bonitos, el que
me gusta mas es el primero. Cancion para una noche sola.
Gracias, por habernoslos compartido! _________________ La prosperidad hace amistades y la adversidad las prueba.
Mi querida y recordada niñez:
Quizá te parezca extraño que después de tantos años sin vernos decida escribirte.
Ha pasado mucho tiempo, lo sé y desde entonces he ido acumulando en mis espaldas distintas primaveras que arrastro con grandes esfuerzos por tener el corazón repleto de otoños, que hacen que mi piel y mis cabellos comiencen a tener color de invierno. Mis fuerzas, a pesar de quererse aliarse conmigo, han desistido en su empeño y han encontrado asilo en mis ilusiones, que aún tengo.
¡Si supieras! Cuantas lluvias me han empapado desde que nos separamos. ¡Si supieras! ... ¡Cuantos riscos he trepado!, algunos con destreza y otros con tanta torpeza, que me han hecho llorar cientos de lunas llenas.
Hoy como tantas otras veces, me he puesto a recordarte y he tenido una necesidad tremenda de tenerte cerca y has invadido de tal forma mi memoria que he sentido una suave sensación de que aún me pertenecía. Embriagada de nostalgia me he puesto a jugar con mi fantasía y juntas, muy juntas las dos hemos volado por aquel jardín de mi infancia, por aquel jardín de flores, de ilusiones y temores, lleno de juegos ingenuos, lleno de solitarias charlas por habernos imaginado grandes amigos fantasmas. Y he recordado aquel altruismo que, día a día, tú me inyectabas, hoy lleno de telarañas porqué la inevitable experiencia de la vida no me deja ponerlo en práctica, ni ponerle alas.
Mi querida niñez, ¡cuánto té hecho de menos!. ¡Cuánto té hecho en falta!.
Aún recuerdo nuestras risas cuando hacíamos trastadas y nuestros miedos, tapándonos la cabeza con las sábanas, porqué, al estar apagada la luz de la habitación, el volante que tenían las cortinas del balcón, hacía que nos parecieran perfiles de brujas y de gente mala. ¿Cómo pudimos sentir tanto miedo?.. Si nunca estuvimos tan resguardadas.
Aún recuerdo aquellas noches de Reyes que por culpa de los nervios mojábamos la cama y luego, al llegar la mañana, nadie tenía que tirarnos de la manta, nosotras éramos las que despertábamos a toda la casa y temblando de frío y de emoción corríamos hasta el salón y la terraza, aquella terraza donde nos engañaban con amor, poniendo agua para los camellos y comida para los pajes y siempre, ¡siempre! Había sorpresas y lo más importante, muchas cosas "innecesarias". ¡Si vieras!; mi querida niñez, cuando te conviertes en adulta, ¡las cosas que te regalan!... todas, todas... son necesarias.
Aún recuerdo catarros curados sin prisas, con convalecencias largas y lentas, donde leíamos cuentos de hadas y libros con los relatos de "Celia". Al atardecer cuando la suave fiebre, acentuaba la modorra, nos dormíamos pensando que éramos protagonistas de aquellas historias entrañables. Todas las vivencias que sentimos juntas pasan a una velocidad vertiginosa por mi mente: castillos de arenas, colecciones de conchas, de cromos, de estampas, de recortables. ¿Te acuerdas cuando recogíamos los nidos de gorriones que caían al jardín para que mi perro no los destrozara?... ¿Recuerdas como vigilábamos las largas e interminables filas que formaban las hormigas, para que nadie las dispersara a golpe de escoba?... ¿Recuerdas en las tardes de lluvia como nos metíamos con las botas de agua por los sucios charcos de la calle?... ¡Hemos hecho tantas cosas juntas!... que es difícil olvidarlas. ¡Trepábamos árboles, muros, la fachada de la casa!, cazábamos "zapateros", criábamos gusanos de seda. ¡Qué importante has sido en mi vida!. ¡Qué hermosa tu compañía!.
Querida y recordad niñez si supieras lo diferente que es todo ahora. Me parece mentira haber sentido el deseo querer abandonarte cuando estábamos juntas. ¿Recuerdas?... yo me quería hacer mayor, dejarte atrás y cruzar la verja de nuestro jardín. Y ahora, ya ves, cometo la locura de escribirte, quizá sea por la huella tan importante que me dejaste clavada.
Dejé el jardín para adentrarme en el bosque y el bosque me pareció hermoso y lleno de novedades y proyectos. Durante algún tiempo, no te eché de menos, hasta que comprendí que todo era diferente. Tú, con tu ingenuidad, tu inocencia y tu maravillosa fantasía, hacías que me sintiera vacunada, inmune a las cosas horribles y crudas hacías que creyera que nunca me rozarían, ni me dañarían.
Aquí, en este bosque, es al contrario, cuando veo algo hermoso, algo que creo tan limpio como tú, me acerco de lleno a tocarlo, a darme... y se me convierte en una planta carnívora que intenta devorarme.
Quiero que sepas que ahora no juego, sino trabajo. No hago locuras pues estoy llena de responsabilidades y no tengo fantasías, los problemas han ocupado su lugar. Pero a pesar de todo esto, te recuerdo y he podido por unos instantes, unos momentos escapar del circulo donde me enredaron los años y escapar hacia ti escribiéndote esta carta.
Para mi ha sido muy reconfortante y agradable, tanto, que estoy evitando despedirme y no me queda más remedio que hacerlo. Soy consciente de que debo volver a la realidad, aunque sea más feliz recordando nuestro jardín y lo feliz que fui cuando las dos éramos una sola.
Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.
Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.
Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...
Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.
la nostalgia se metio por mi ventana
y hoy me hablo de ti
mas bien de mi,
de la sonrisa cansada
del beso que no se ha dado,
del tiempo transcurrido
y del olvido, que nunca llega
que descansa por el momento,
la nostalgia entro a mi vida
y me siguio como sombra todo el tiempo,
me hablaba con su voz dulce
me sostenia entre sus brazos calidos
donde me platico de la soledad,
de ti, de mi, de los sueños, las ilusiones,
de todo lo que se da, y todo lo que se pierde,
del paso de las horas, minutos, dias
en los cuales te pense y te pienso,
esos dias que te busque sin encontrarte
tan solo en mis sueños,
y de otros tantos que a travez de mi ventana
contemple las horas transcurrir
viendo pasar la vida sin ti,
hoy la nostalgia fue mi amiga
es mas aun sigue aqui conmigo
hablandome de ti, de tu voz,
tu mirada tan lejana, tan distante,
miro a mi costado y solo la encuentro a ella,
mirandome fijamente, que me hiere su mirada
aqui esta tratando de sofocar la esperanza,
que crece en mi alma al pensarte
esa vaga esperanza de volverte a ver.
Me gusta la gente que ríe, llora,
se emociona con una simple carta,
un llamado, una canción suave,
una buena película,
un buen libro, un gesto de cariño,
un abrazo.
Gente que ama y tiene nostalgias,
disfruta los amigos,
cultiva flores, ama los animales,
admira paisajes, siente la poesía
y sabe escuchar.
Gente que tiene tiempo para sonreir,
pedir perdón,
repartir ternuras, compartir vivencias
y tiene espacio para las emociones dentro de sí,
emociones que fluyen naturalmente
de adentro de su ser!
Gente que le gusta hacer las cosas que le gustan,
que acepta desafíos,
y no huye de los compromisos difíciles,
por más desgastantes que sean.
Gente que ayuda, orienta, entiende,
aconseja, busca la verdad
y siempre quiere aprender,
aunque sea de un niño, de un pobre,
o de un analfabeto.
Gente de corazón desarmado,
sin odio ni preconceptos impuestos,
con mucho amor dentro de sí.
Gente que se equivoca y lo reconoce,
cae y se levanta, asimila los golpes,
tomando lecciones de los errores
y haciendo redimir sus lágrimas
y sufrimientos...
(Autor desconocido)
Enfundado en su gorra
.y su traje negro
paraguas en mano
..baston multiuso
Yendo y viniendo
Mirando la hierba
.la huerta
..el sendero
Todo perdido
Lejos
En el tiempo
El trigo
El maiz
Las horas
El sueño
Sentada en el quicio
Pañoleta al cuello
Figura de otoño
Cabello de invierno
Y un sol en el alma
De verano eterno
Desgrana la espiga
El oro
El silencio
Su mirada triste
.asi la recuerdo
yendo y viniendo
a la huerta
a la espiga
a la tierra
a el cielo
y el grano que cae
y el grano cayendo
sobre un delantal
que un dia fue negro
gris,descolorido
a fuerza de tiempo
a golpe de vida
que gota tras gota
se va consumiendo
_________________
Hace ya diez años
que recorro el mundo.
¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!
Quien vive de prisa no vive de veras,
quien no echa raíces no puede dar frutos.
Ser río que recorre, ser nube que pasa,
sin dejar recuerdo ni rastro ninguno,
es triste y más triste para quien se siente
nube en lo elevado, río en lo profundo.
Quisiera ser árbol mejor que ser ave,
quisiera ser leño mejor que ser humo;
y al viaje que cansa
prefiero terruño;
la ciudad nativa con sus campanarios,
arcaicos balcones, portales vetustos
y calles estrechas, como si las casas
tampoco quisieran separarse mucho...
Estoy en la orilla
de un sendero abrupto.
Miro la serpiente de la carretera
que en cada montaña da vueltas a un nudo;
y entonces comprendo que el camino es largo,
que el terreno es brusco,
que la cuesta es ardua,
que el paisaje es mustio...
¡Señor! ¡Ya me canso de viajar! ¡Ya siento
nostalgia, ya ansío descansar muy junto
de los míos!... Todos rodearán mi asiento
para que les diga mis penas y mis triunfos;
y yo, a la manera del que recorriera
un álbum de cromos, contaré con gusto
las mil y una noches de mis aventuras
y acabaré en esta frase de infortunio:
-¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!
Jose Santos Chocano
me gustaria tanto que vinieras a poner algo en tu post _________________
Y, de vez en cuando, la tristeza.
De vez en vez.
No esa tristeza dulce y húmeda que empaña los cristales en una tarde de invierno.
No.
Me refiero a la tristeza que amarga en la lengua. Hablo de la tristeza que madura lentamente en el panal del corazón. Esa que de pronto nos inunda como la luz de un farol negro. Como el ladrón que nos aborda en un recodo del camino.
Amarga.
Amarga por lo antigua, y por lo intensa.
Esa tristeza que quema como resina vertida en el dolor.
Es, dicen, la tristeza que queda como poso del olvido.
Registrado: Aug 14, 2004 Mensajes: 10514 Ubicación: Santo Domingo. RD
Publicado: Sab Mar 15, 2008 4:51 pmAsunto:
Mario Benedetti
Nostalgia
¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como pena
escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida la única
nostalgia es de tu piel. _________________ EL LUGAR MAS SOLITARIO DEL MUNDO ES EL CORAZON HUMANO DONDE NO HAY AMOR..
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